Ambigüedad Paradojal

Daniel Callori (Buenos Aires, 1982) exhibe una de las líneas de su trabajo pictórico que practica desde tiempo atrás, una modalidad que propone series de cuadros o polípticos que reúnen continuidades, ciclos, secuencias.
Doce cuadros de gran formato, un políptico y obras sobre papel, integran la primera exposición individual del artista que se lleva a cabo en la galería Praxis en junio-julio de 2009.
Su práctica misma de la pintura detenta un equilibrio entre formas-informes y materia pictórica que a partir de su fluida materialidad parece cobrar cuerpo. En una primera mirada, los cuadros aparentan ser producto de gestos espontáneos, hasta casi adivinar la impresión de la gestualidad. Los colores han generado las formas y al hacerlo han planteado una superposición que creo una profundidad virtual en el plano.
Sin embargo, se trata de obras paradojales por la bizarra conjunción entre apariencia y concepción, entre su sensual pictoricidad y su sistema conceptual. Las miradas siguientes llevan a la reflexión sobre el propio sistema artístico de Callori, a sus exploraciones de las posibilidades del color y a su técnica de construcción de las obras con un método cuasi científico.
Lo que parecería gestual no lo es, lo que parecía espontáneo es programado.
“Utilizo una paleta de alrededor de ciento cincuenta colores, como lo hacia Sentar”, explica Callori. Y, como el artista francés, le agregaba blanco a todo si inventario cromático. Aborda el color como si fuese lo específico de la pintura, pero sin embargo ese color parece además generar la forma, que no llega a ser ni objeto, ni figura. Es color corporizado y es abstracción.
Es pregnante y es perceptivo.
Aunque posiblemente el espectador hubiese podido develarlo por si mismo, luego de una detenida pero activa contemplación, revelamos el secreto de Daniel Callori: El lugar del inicio de su experimentación de es la tela o el papel, menos aun las grandes telas de esta exposición.
Son, como en el método científico, pequeños portaobjetos de vidrio alemán de 32 X 24 milímetros. Es allí donde se produce la génesis.
Las pruebas científicas de Seurat resultaban en ordenamientos matemáticos de la materia pictórica, las de Daniel Callori tocan en su trama los ciclos orgánicos y biológicos de la vida misma, con los que trabaja en analogía artística.

Mercedes Casanegra
Lic. En historia del arte (UBA)
Miembro de la asociación Argentina
E internacional de Críticos de Arte